Icono del sitio Paola Martínez

Más de 300 mil personas pasaron por la Feria del Libro

Participaron mil expositores, en 300 actividades. Se vendieron alrededor de $ 20 millones. Los libros más vendidos fueron “El Principito” y “Heartstopper 1”; y “Las malas” y “Otras medidas”.

Unas 300 mil personas pasaron por la 35ª Feria del Libro Córdoba. Se vendieron alrededor de 20 millones de pesos y participaron cerca de 1.000 expositores. Fueron 300 las actividades gratuitas a lo largo de 11 días, en más de 40 locaciones. La agenda presencial recreó 200 horas de programación presencial; mientras que en su entorno virtual, hubo más de 15 mil visualizaciones y 20 mil entradas a la página web, a partir de 70 horas de grilla virtual.

La FLC se vivió del 1 al 11 de octubre, en formato virtual, presencial y descentralizado. Bajo el lema “Trascender fronteras, acercar culturas”, la traducción se propuso como posibilidad de encuentro de culturas, con curaduría de Graciela Bialet y producción general de Lisa Daveloza. Fue organizada por la Municipalidad de Córdoba, la Agencia Córdoba Cultura, la UNC, CALIPACER y SADE filial Córdoba.

TÍTULOS MÁS VENDIDOS. Los títulos más vendidos en las carpas de Plaza de la Intendencia fueron el clásico “El Principito” de Saint-Exupéry, y la novela gráfica “Heartstopper 1”, de Alice Oseman. Por su parte, en librerías, las publicaciones con más ventas fueron “Las malas” de Camila Sosa Villada y “Otras medidas” de Pilar Ordóñez. A lo largo de los stands de Baron Biza (editoriales cordobesas) hubo ventas parejas de “Elemental” (Cielo invertido ediciones) —Premio Burnichon 2021—, «Las plantas en la medicina tradicional» (detodoslosmares), Todo sobre Córdoba (Babel), «Alguien nos da la espalda» (Narvaja editor), «Los pájaros exóticos» (Caballo negro), «Mubarak» (Editorial Buena vista), «Ecos de la lengua» (Ediciones de la Terraza), revista «Rampante», y «Poetas al vicio».

La grilla dio cuenta del eje de diversidad y género. Y no solo por la cantidad de actividades contempladas en las programaciones, virtual y presencial, sino porque se abordó como contenido central, con mirada transversal. Esto fue recibido con gran entusiasmo, tanto por los públicos como por quienes protagonizaron las propuestas.

En relación al eje de infancias y juventud, estos colectivos fueron protagonistas como púbicos, pero fundamentalmente como productores, con espacios de expresión que pusieron en foco su potencial creativo. En este sentido, la Sala Malicha cobijó a más de 3.000 niñas y niños, y hoy resume una colección de reinterpretaciones de libros hechos por las infancias, durante esta feria a cielo abierto. La juventud, por su parte, estuvo integrada a través de propuestas que hablaron en sus propios lenguajes.

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